Z-Wave vs Wi-Fi vs Bluetooth: un ligero barniz conceptual

Una de las maneras más fáciles de explicar una tecnología desconocida es compararla con algo que la gente ya entiende. Por este motivo, cuando se habla de Z-Wave, se pueden escuchar cosas como: “Es como Wi-Fi, pero …”. O un comentario como “Es similar a Bluetooth, pero …” . Y es cierto que estas tres tecnologías, pueden tener algunos rasgos en común. Las tres son inalámbricas. Cada una de ellas puede desempeñar algún papel, más o menos significativo, en el desarrollo de la casa inteligente. Pero ahí es donde terminan las similitudes.

 

“Es como Wi-Fi, pero …” o “Es similar a Bluetooth, pero …”

 

Al igual que el Wi-Fi, el Z-Wave (o Z-Wave Plus que para el caso es lo mismo) se basa en tecnología inalámbrica (radio) para enviar información a través del aire, tanto dentro como alrededor de su casa. De un punto a otro. Al igual que el Wi-Fi, se basa en técnicas de seguridad avanzada y cifrado para tratar de garantizar de que la transmisión de la información (esos bits y bytes) no sean interceptados por intrusos ni ciberdelincuentes. Y como el Wi-Fi, el Z-Wave también permite enlazar y “armar” una red más amplia de dispositivos, de modo que cada uno pueda comunicarse con el otro y entre todos dado el caso.

Pero…

Aunque su red Wi-Fi permite envíar y reciber grandes volúmenes de datos, como enormes adjuntos de correo electrónico, streaming de audio y video, y grandes cantidades de datos bidireccionales enviados y recibidos por videojuegos online, el Z-Wave no tiene que llevar una carga tan pesada. La información enviada de un lado para otro sobre una red Z-Wave consiste principalmente en comandos, digamos diminutos, como “encender esta luz” o “ajustar el termostato a 22°”, junto a pequeñas actualizaciones de estado, como “este dimmer está iluminando al 45%” o “esta puerta está cerrada”.

Como tal, Z-Wave puede operar a frecuencias mucho más bajas, y con mucha menos potencia de emisión. Además, mientras que cada vez que añade un nuevo dispositivo a su red Wi-Fi ésta se hace más débil y menos sensible, la capacidad de red mallada de Z-Wave significa que cada nuevo dispositivo añadido a su casa inteligente realmente hace que su red Z-Wave sea más robusta y más fiable.

Todo lo explicado hasta el momento nos hace sospechar que Z-Wave se parezca mucho más a Bluetooth que a Wi-Fi. Bueno, no exactamente. Es cierto que las dos tecnologías tienen bastante en común. Por ejemplo, su sistema de emparejamiento, más simple que Wi-Fi. Tanto Z-Wave como Bluetooth también requieren menos energía y ofrecen un menor ancho de banda.

Pero…

A diferencia de Z-Wave, la mayoría de los dispositivos Bluetooth aún no admiten redes en malla. Esto sin duda está cambiando. Y cambiará más en el futuro. Actualmente hay muy pocos dispositivos Bluetooth, que puedan conectarse a un controlador domótico centralizado. Mientras tanto,  Z-Wave hoy por hoy es capaz de soportar más de doscientos dispositivos en el mismo controlador. Hay cientos de fabricantes y miles de dispositivos disponibles en la industria IoT actual. La tecnología Z-Wave está considerada, de las más robustas, disponibles en el mercado de la domótica e IoT hoy en día.

Alcances de otras tecnologías inalámbricas, además de Z-Wave, Bluetooth y Wi-fi

Alcances teóricos de otras tecnologías inalámbricas, además de Z-Wave, Bluetooth y Wi-fi. Desarrollo IoT y apps para movil.

Z-Wave, líder de facto

Estas razones, además de otras, nos permiten señalar que Z-Wave continúa siendo la mejor tecnología inalámbrica para el control del hogar y la oficina inteligente. De gran alcance y con una funcionamiento eficiente en el hogar, sobre todo cuando está bien instalado. Pero destacar las ventajas y puntos fuertes de Z-Wave, no significa que no tengamos en consideración otras opciones tecnológicas inalámbricas. Algunos controladores domóticos Z-Wave, como Vera Plus, Jeedom o eedomus+ entre otros, pueden incluir soporte para Z-Wave, Wi-Fi y Bluetooth (alguno puede necesitar algún adaptador USB). (Aunque el potencial completo de este último aún está lejos de su momento dulce). Lo que no hay que perder de vista es que las diferentes tecnologías tienen diferentes propósitos – por lo que no deja de resultar interesante poder “tocarlas” todas.

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